26 oct. 2010

Cuando tus ojos míos

Tus ojos son dos metáforas
o dos esteros de múltiples magias
que no me atrevo ni me atreveré
por miedo a la cursilería, pero
en un espejo una vez viéndome
vi tus ojos
brillantes bronces celtas
Y vi mis ojos también
desbordados de tu ausencia
qué eremitas son nuestros ojos
en dos distintos rostros
y qué unidos cuando cerrados
mirándose en éste
o en cualquier cuarto del mundo
a oscuras se funden
por la tierna metalurgia de los roces
y por el violento reclamo de vivir
cotidianamente desunidos.
Sí desunidos porque los espejos
muestran trozos y engaños
y pasan días sin que vea
en mi reflejo tus ojos o meses
que se desconciertan y aterran
sin los consejos de tu mirada
verde altar de los druidas
único altar de mis ojos descreídos
qué haré, dime
si no veo que me ves y tú ves
que ya no hay besos que palien
o nada veas o yo no vea y el mundo siga
tan ciego como ahora sin vernos
en las compras, en el cine, en la comida
y en este hábitat castreño
en el que nuestros ojos son nuestros
con la vehemencia del secreto
y con la espiga longeva del amor.
Sí, longeva y mortal
y letal.

1 comentario:

Nayeli Lopez dijo...

Parece que sabes exactamente lo que siento. Un abrazo!