25 jun. 2008

Boberías de un solebrante

Es significativo el parecido que en latín tienen las palabras: sollicitudines (la preocupación) y solitudo (la soledad). Algún latino escribió: amicorum sermo sollicitudine fugat; la conversación de los amigos ahuyenta la preocupación. También se pudo decir que: solitudine sollicitudine radix est, de la soledad, la preocupación es raíz.
Creo yo que si uno está preocupado, consecuentemente, uno está solo. Nuestras preocupaciones nos vuelven solos. Éstas ahuyentan a los amigos. No porque los amigos quieran huir de los problemas ajenos, sino porque suele ocurrir que, ensimismado en un asunto preocupante, uno carece de las palabras adecuadas para expresar la problemática que está padeciendo, y los amigos en vez de aconsejar certeramente sólo logran ser testigos impotentes de la angustia.
Quisiera encontrar una palabra que tradujera sollicitudine de un modo que dejara claro el vínculo con la soledad. Ni “aislado” ni “desolado” me parece que refieren la preocupación solitaria que manifiesta tal vocablo en la lengua latina.
Se me ocurre: soledado. Zozobrado es la que siento más afín, pero “zozobra” debería escribirse con “s” de soledad. Propongo: solebrado. Mejor: solebrante.
Quedaría muy mal derivar de solebrado, solebración, porque suena a goce. Debe preferirse: solebrancia o solebrantía.
Imaginad: inmerso en la solebrancia de mi cuarto.
Actualmente suena cursilísimo pero hace cien años pudo ser un verso decente.
Qué tal: de solebrantía mi habitación es dueña.
O: en mi cama solebrante el insomnio.
Sin duda, mis elucubraciones, o boberías lingüísticas, vienen para librarme de las solebrancias, digo, de mis inquietudes solitarias, además, son la causa por la cual jamás aprenderé chino. ¿Cómo hablar un lenguaje en el que no se puede tomar a las palabras como bolitas de plastilina y desfigurarlas y figurarlas de nuevo? Pero también –y esto es lo importante-- en estos días de solebrantía, como si uno o muchos amigos hubiera en ella, mi lengua me acompaña.

20 jun. 2008

Insomnio

Yo que apenas soy un yo
quisiera unos cuantos quisiera
nuevas palabras
bautizar lo mío
pero lo mío es lo de todos
la lluvia que suena y moja igual
la calle
la partición del pavimento en miles
de gotas sin ritmo constantes
los gritos ebrios de quien pretende
en el rostro del aire
golpear fantasmas de mala vida
golpear las sinrazones del continuar aquí
pero lo mío no es gritable
lo mío es viejo
es el sentimiento de unas calles largas
está debajo de las gabardinas
de dos espaldas que van juntas
no
lo mío es una cabina quieta
que mira la prisa de la gente
que no puede bajo la lluvia
llamar a nadie
pero no
lo mío camina mira
la luz abrigada de las casas
lo mío tiene buena memoria
para recordar las dichas tristemente
y decir con énfasis lo de otros
como si esas reales heridas fueran mías
digo me canso, digo me duele, digo no puedo
pero lo mío es mío
amordazado por mis paredes
lo mío es viejo, fantasmal y caminante
sin un donde
ni en mi cuarto ni en mi ciudad
lo mío no está ni en mí
yo renuncio a lo mío por eso
por eso pregunto a los ojos que miro
¿qué tienen?
¿qué para mí habrá en lo tuyo?
tal vez lo tuyo es invento de lo mío
¿y quién es tú
cuando aquí a solas
yo soy a penas un yo?
¿Qué es un yo a solas?
Un yo a solas no es un quien
Quien es dos
Si no hay dos no hay pregunta
la pregunta a solas es lamento
y todas las respuestas no son alivio
son insomnio solamente
insomnio hasta la muerte...