29 feb. 2016

Dos acotaciones [dʒɔɹdʒ]

A Jorge Emilio Esquivel Muñoz lo llamaban George o Yorch, [dʒɔɹdʒ], a la prensa no se le ha ocurrido escribir su apodo con G, tampoco usar la ‘ch’ como grafías finales. Pareciera que Jorge Esquivel no tuviera derecho a usar el nombre del padre de la patria de una república democrática. 

Detrás de las variantes ortográficas hay discriminación, pero si alguien considera que esto es minucia, tal vez tenga razón, que la prensa lo discrimine, viole su imagen e incite al público a odiarlo, es menos grave que su detención ilegal y su igualmente ilegal trasladado a Hermosillo, a casi dos mil kilómetros de su casa y de sus amigos, ¿dónde quedó su presunción de inocencia? ¿Dónde quedó el estado de derecho?

Su caso no debe relegarse al olvido ni al anonimato, como dice esa pinta-acotación, es un compa.