11 ene. 2013

Pasajero del lenguaje II


II

Sin duda tiene temperatura el lenguaje
Cuántos extienden palabras como manos
salidas de una pila de agua
Yo mismo he tocado dentro de mí
algo como monedas
recias y heladas
frases que califican
en un grado invariable de algidez.

Esas palabras de apariencia redonda
esas palabras sucias de tanta calle
esas que se recogen del suelo y van
de mano en mano oxidándose
esas
las cualquiera
las que se extravían sin gracia
con su andrajoso disfraz de tesoro.

Palabras que no se guardan
por su poco valor fijo
valor frío
y diminuto.

Pasajero del lenguaje


I

Es que una bola de neblina el lenguaje
encuentro en él desfiguros en movimiento
quiero a fuerza hallar un potro y dominarlo
quiero sobre un caballo de bruma
cabalgar al entendimiento
a una parcela diáfana y tranquila
pero el equino inventado se desbanda
la invención es un corcel que no cesa
no cesa de correr hacia la mutación.

Ser jinete del lenguaje ¡vaya suerte!
Acostumbrar los dedos a las riendas
que hieren y
qué lastimadas tengo las manos
de tanta caída
pero otra vez intento domarlo.

Una cabalgata es adueñarse del aire
es tener una casa en el tiempo cimentada
es conocer lo móvil por sus deleites.
El rocín de las palabras me dirige
soy el huésped de mi montura
apenas un pasajero del lenguaje.

Con caballería impotente, pero montaraz.