23 jun. 2009

Contra el voto nulo

Sin partidos políticos, la clase alta consolidaría sin ningún pudor la esclavitud. Por eso mismo, estoy en contra de que existan candidatos ciudadanos. Los únicos ciudadanos que podrían pagar una campaña política son los grandes empresarios, que ya de por sí, por el peso de sus cuentas bancarias, poseen un gran poder, que redunda en corrupción, tráfico de influencias, injusticia social y desmoralización colectiva.

Sin partidos políticos no hay democracia, hay plutocracia. Por eso creo que quien promueve el voto nulo, consciente o inconscientemente, es partidario de la oligarquía.

Por más anticomunista que se pretenda ser, nadie con un poco de inteligencia debería negar la existencia de la lucha de clases, que ni siquiera es una idea originalmente marxista. La lucha de clases es observable a diario, es de sentido común. Revisando el periódico en cualquier día uno ve conflictos entre patrones y asalariados, y si uno pasa por los juzgados también ha de observar disputas entre propietarios y trabajadores. No hay paz, hay conflicto permanente entre las clases, porque los que tienen quieren conservar, agrandar, asegurar sus bienes; y los que no tienen desean tener, esperan la promesa de igualdad, aspiran a la dignidad que se pisotea cuando se tiene poco o cuando no se tiene nada.

Es fácil decir que los políticos son corruptos, ineficaces, etc. Pero eso no basta para constituirlos como clase social. Los políticos poseen una ideología o motivaciones que llevan en sí la impronta de su verdadera clase social. Si un político en sus discursos enfatiza el problema de la justicia social es de izquierda, y si enfatiza el de la seguridad es de derecha.
El voto nulo pretende decir que todos son iguales, que todos son corruptos, pero aunque todos los políticos sean corruptos, queda claro que no lo son de la misma forma, unos pecan con la mano izquierda y otros con la derecha. Para mí éste es suficiente motivo para preferir a unos y despreciar a otros, y también por eso creo que el voto nulo es o una inconsciencia de clase o una conciencia enmascarada; digamos que no creo en la espontaneidad de esta propuesta, ahí en la sombra del voto nulo imagino varias cabezas (¿el doctor Simi, Televisa, la COPARMEX?), seré sospechosista, pero no puedo descartar intereses, voluntad de poder, detrás de esa supuesta protesta contra los partidos políticos mediante el voto nulo.

Se dice que el voto nulo es el resultado de que la gente se ha decepcionado de “la clase política”, pero en realidad los tiros caen contra la democracia. Algunos, aprovechando la coyuntura, han pedido que se ciudadanicen los partidos, lo cual podría significar que estos se volvieran empresariales, que la clase media-alta y alta se adueñara de ellos. Olvidan a propósito que todos los miembros de todos los partidos políticos son ciudadanos.
He pensado que yo, como pobre, como gente de izquierda, jamás podría alzar la voz en una plutocracia, en un régimen sin partidos políticos no podría tener acceso a la participación política. Si puedo participar es porque puedo afiliarme a cualquier partido, y aun sin afiliarme participar en diversas acciones que realizan los partidos, justamente con el fin de politizar a los ciudadanos.

También he pensado que, en el fondo, nuestros empresarios están inconformes con la democracia. Han visto dinero en la política y quieren invertir en ella, beneficiarse. El PAN los ha recibido con los brazos abiertos. Pero quieren más.Mientras sigan inconformes --seré optimista--, significará que nuestra democracia va funcionando, es decir, que la clase baja empieza a recibir un poco de la justicia social que merece y que puede acceder a unos cuantos espacios de poder. Y por ello voy a votar.

14 jun. 2009

Abstencionismo

PAPÁ: ¿Qué quieres de comer?

NIÑO: Nada, no me gustó la comida de ayer, ya no quiero nada.

MAMÁ: Pero algo tienes que comer a fuerza, te puedo hacer varias cosas.

NIÑO: Dije que no quiero nada.

PAPÁ: Necesitas nutrirte, si no comes, te mueres.

NIÑO: Pues prefiero morirme.

MAMÁ: Puedo hacerte pollo, verduras, mariscos, cerdo…

NIÑO: Nada, nada, no quiero nada de eso.

PAPÁ: Bueno, voy a encargar una pizza.

MAMÁ: Yo prefiero comida china. ¿Tú qué escoges?

NIÑO: Ya les dije que nada.

PAPÁ: Anulas, ¿entonces tu voto?

NIÑO: Sí, lo anulo.

12 jun. 2009

El octavo carmen de Catulo

Catulo es uno de mis poetas preferidos por varias razones. Es apasionado, dramatiza, es vulgar, atrevido, inmaduro y es exacto, preciso, musical. Y recordé hace poco el carmen primero en el que le pide a la virgen, probablemente a Minerva, que sus versos duren más de un siglo, y gracias a esa diosa o alguna otra, la obra de Catulo fue rescatada, antes de que el tiempo demoliera los papiros y antes de que desmantelara los códices y antes de que sepultara los libros... ojalá también sean rescatados, antes de que sucumba Internet y que se mueran nuestras lenguas.
Hice, pues, un remix, me metí de DJ poético, y armé el carmen 8 de Catulo con cinco traducciones en distintas lenguas: portugués, catalán, francés, italiano y rumano. Además de traducir yo mismo dos versitos, en los que procuré que sonara parecido al original y por eso conjugué los verbos al modo del español peninsular. Mi idea es que se pueda entender, creo yo que con un poco de esfuerzo, un hispanoparlante puede reconocer palabras en otras lenguas romance. Quizá el rumano sea el más difícil, pero los otros se entienden si uno se interesa.


Pobre Catulo, desiste da bobeira
i el que veus perdut dóna-ho per perdut
cuando te brillaban cándidos los soles
ao ires onde a menina mandava,
amato come nessuna sarà amata;
Cum nu va fi vreodata pe-acest pamant femeia.
ce que tu voulais, ton amante le voulait aussi
En verdad te brillaban cándidos los soles.
Ara ella ja no vol; no vulguis tampoc tu, que no pots,
nem a que foge sigas, nem triste vivas,
ans resisteix amb voluntat tenaç, fes el cor fort.
Adieu, femme ! déjà Catulle endurcit son âme
De nu vrei, nu te cata, nu-ti cade la picioare.
ma tu soffrirai perchè non sarai più desiderata.
Scellerata, guai a te; cosa ti può dare la vita?
Cui vei parea frumoasa? Si singura cu tine,
De quel homme va-t-on dire que tu es la conquête?
¿A quién besaréis? ¿Qué labios morderéis?
At tu, Catulle, destinatus obdura

10 jun. 2009

Votaré, oh, oh, oh, cantaré, ohohoh

Se me ocurren cientos de razones para no acudir a las urnas en las próximas elecciones. Lo cual es sumamente sorprendente ya que de ordinario yo no suelo tener razones.

Pero me he empeñado en creer que por causas del azar estaré frente a una boleta electoral y con un crayón en la diestra dentro de unas semanas, y entonces, ¿el emblema de qué partido tacharé?

Si poseyera decencia intelectual anularía mi voto. Sin embargo, yo dudo de poseer tal defecto. Como no veo televisión ni escucho radio, no he llegado a odiar por completo la publicidad y las propuestas de los partidos políticos contendientes. De modo que para enterarme de sus propuestas, tuve que leerme las plataformas electorales de cada uno de ellos. Las cuales en su generalidad son compendios de ingenuidades, cartas a los Reyes Magos, cursilerías populistas, cantinfleos sin gracia y una que otra barbaridad.

Y como sabemos, estas campañas son costosísimas. ¿No podrían al menos contratar a un corrector de estilo para redactar sus propuestas?

No voy a escribir sobre la plataforma del PVEM porque su antihumanismo, su desprecio por la vida, su corrupción ideológica, me asquean a tal grado que me enfada criticarlos. Tampoco escribiré sobre el PRI por semejantes razones, aunque respete la inteligencia de la presidenta de ese partido. Tampoco lo haré sobre el PT ni Convergencia, porque no son realmente partidos, sino clubs de fans de López Obrador. Ni de Nueva Alianza ni del PAN porque uno es un partido excesivamente cercano a la dictadora del SNTE y el otro un partido de derecha, católico y reaccionario. Por todos estos partidos no votaría ni en pesadillas.

Me quedan dos opciones: PRD y PSD. ¡Está flaca la caballada!

Hay algunas promesas del PSD que me gustaría que se cumplieran, entre ellas, la despenalización del aborto y de las drogas y el seguro de desempleo. Sin embargo, el feminismo de pacotilla que pregonan llega a irritarme.
Con respecto al PRD, me agrada la propuesta de enfatizar el carácter público y gratuito de la educación superior, igualmente el seguro nacional de desempleo y la ley general de vivienda, que proponen. Me decepciona que el resto de su plataforma sea muy poco atractiva.

Pero uno debe votar más allá de los partidos y de las ideologías por personas de carne y hueso y entonces, si lo hiciera por el PRD en cuanto a diputado federal, tendría que hacerlo por Agustín Guerrero, un político que estudió economía en la UNAM, que desde los dieciocho años se afilió al PMT de Heberto Castillo, participó en la huelga estudiantil del 86, fue muy cercano a López Obrador y a Alejandro Encinas y por todo ello, no voy a votar por él. Y a pesar de eso, va a ganar.

Votaré por una mujer, Luz María Campos, que no tengo ni idea quién sea.

Me faltan dos boletas electorales. ¿Para Jefe Delegacional, Agustín Torres del PRD, otro lopezobradorista o Pancho Cachondo del PSD? Ni modo, mi voto será nulo.

Por asambleísta seguramente votaré por Alejandra Barrales del PRD, no porque haya nacido en una colonia proletaria, en la Tránsito, o porque haya sido sindicalista, sino porque tiene buenas piernas.


En resumen, para diputado local votaré por Alejandra Barrales del PRD; para diputada federal por Luz María Campos del PSD, y para Jefe Delegacional, nulo, o si estoy de buenas por Isabel del Carmen Acuña del PAN, ¡tres viejas!, imagínense, para que luego no me acusen de misógino.