7 nov. 2007

La agenda del FAP

Yo no tengo idea de si la Iglesia Católica tiene una agenda. Pero acabo de leer un artículo así titulado del coordinador de la Comisión para la Defensa del Estado Laico del Frente Amplio Progresista (FAP), un tal Héctor Vasconcelos. La comisión de tan rimbobante nombre le da a ese personajillo un título cuasi nobiliario, seguramente, también le da de comer y le ofrece una vida holgada, gracias a nuestros impuestos, recibidos, por supuesto, a través de los diputados bajo el yugo voluntario del FAP, ¿si no de qué otro lugar se mantiene ese gobierno pirata encabezado por AMLO?
Para la existencia de tal comisión debe suponerse la existencia de una amenaza grave contra el Estado laico. ¿Y eso existe fuera de la mente paranoica de estos convenencieros cuentachiles del gobierno pirata?
Para mí quienes tienen una mayor mentalidad religiosa son los anticlericales. Este señor es un ejemplo, no le voy a decir Vasconcelos, por respeto a José. Hay ciertos apellidos que uno tiene que merecerse. Don Hectorcito, pues, sostiene unas ideas excesivamente polarizadoras, falsas e intolerantes con respecto a la Iglesia Católica. Sobre el clero en el siglo XIX apunta lo siguiente: "Actuaron como lo que son: súbditos de un poder extranjero y supranacional. Estuvieron siempre al lado del anti-México, mientras el otro bando, el de nuestra tradición liberal, forjó lo que hoy llamamos México. Ésa es la historia que monseñor o desconoce o conoce demasiado bien, pero pretende negar."
Desde ese verbo en plural puesto cobardemente sin sujeto, ¿quiénes actuaron, los clérigos, los católicos, los obispos, ? Pero mucho peor resulta eso de que sólo un bando forjó México. ¿O sea que en un país con el 90 por ciento de católicos sólo los liberales hicieron México? Qué locura. La identidad del mexicano es inconcebible sin el catolicismo, ¡y lo digo yo, que soy ateo!
La visión descaradamente maníquea de la historia mexicana, me parece no sólo absurda sino violenta. Pretende eliminar al otro, negarlo hasta su desaparición. ¿Esto es una defensa del Estado laico o un ataque contra la Iglesia?
Por otra parte, qué hay de todas las críticas contra el neoliberalismo por parte del FAP y su reivindicación del liberalismo. ¿No es una llamativa contradicción? Sobre todo si tenemos en cuenta que la diferencia entre el neoliberalismo y el liberalismo del XIX, es que el actual cuenta con una mayor preocupación social, un mayor proteccionismo de las clases bajas, eso que se podría conocer vulgarmente como "más de izquierda". El PAN es un partido liberal en términos generales. Un partido que ni es católico ni democristiano. Aunque les pese, inclusive a unos cuantos panistas.
Otra perla de intolerancia, más que de ignorancia, del buen Hectorcito es la siguiente: "La Iglesia enfrenta una batalla irresoluble contra la modernidad, es decir, contra los valores que surgen con la Ilustración o, si se quiere, desde la revolución de Copérnico y Galileo: la concepción de la vida basada en la razón, la información, la ciencia, el humanismo, la tolerancia y la libertad".
Por principio no sé si debamos todavía continuar hablando de modernidad en este mundo posmoderno. Sobre los valores de la Ilustración se podría debatir tendidamente, pero ya desde el romanticismo fueron descubiertas sus resquebrajaduras. Pero sí me interesa señalar que eso que llama la revolución de Copérnico y Galileo, no es tal como en ese texto pudiera inferirse. La concepción de la vida basada en la razón no algo propio de la Ilustración ni de la modernidad. La racionalidad moderna es un tipo de racionalidad, pero no es la única racionalidad. Las concepciones de la antigüedad clásica y de la Edad Media también estuvieron basadas en sus propias racionalidades. La creencia en Dios no es irracional. Aunque les pese, inclusive, a unos cuantos religiosos.
La ciencia no es atea ni, mucho menos, antirreligiosa. De hecho, es posible dedicarse a Dios y a la ciencia, pienso, por ejemplo en Joseph Priestley, en Lázzaro Spallanzani. Si ellos u otros científicos tuvieron confrontaciones no fue con la Iglesia, sino con algunos miembros del clero. Es necesaria la distinción para no caer en explicaciones simplonas de la realidad.
Y si el catolicismo no está confrontado con la ciencia, mucho menos con el humanismo. Por el contrario, hay que aceptar que el cristianismo es un humanismo. Esas personas que aprenden lenguas muertas y vivas para mejor comulgar, comunicarse, con Dios y con los otros, son indudablemente humanistas.
Los análisis políticos en blanco y negro se tambalean por sí mismos, pero también suelen arrastrar muchedumbres violentas. A eso le temo. Me nausean quienes gustan de polarizar a las masas como estrategia para ganar puestos de poder público. Por eso he escrito, para decir que no, que se equivoca el FAP. En México no está amenazado el Estado laico, y si lo está es por aquellos ateos fundamentalistas, ya que el jacobinismo es también una religión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Maese Rangel, esta puta vida es asi. Este cwento es muy bueno, lastima que la gente no lea. Solo compite, muy mal pedo, muy su puto pedo pues, pa que me entiendas.

Si no hubiera egos, y la gente no se autovotara a lo menso, pues este cuento estaría entre los de Antología putesca.

Ya fui a tu blog, me parece que eres amigo de la subASTACIONAL que nos puso a escribir, pues se te ve amarillito o por lo menos con conciencia politica.

Ya vi otro cuento con tintes politicos, creo que el mismo se eliminó y asi lo hizo saber, porque se firmò de anonimo, pero es el de FUE EN UN MITIN. Ahi si se ve FAPismo.

Gracias por la visita al 69.

Candelario Fernando Monterroso.