7 nov. 2007

Fundamentalismo ateo

Michel Onfray es un fundamentalista del ateísmo. Odia los monoteísmos, los ataca sin piedad y sin objetividad. Por lo cual, me parece muy difícil considerarlo como un filósofo. La filosofía debe combatir las opiniones viscerales y lo que hizo Onfray en su Tratado de ateología fue elaborar un libro lleno de opiniones viscerales haciéndolo pasar por ensayo filosófico.
De tanto que atacó las contradicciones del cristianismo, del judaísmo y del Islam, no se detuvo a realizar una autocrítica de sus propias contradicciones ni de sus juicios mal fundamentados. Entre sus múltiples fallas, me parece que está el considerar tajantemente que la religión en general es dañina. Así como agrupar con un solo nombre diferentes religiones, porque no son una sola el protestantismo, el catolicismo, el calvinismo, el luteranismo. Tampoco el Islam ni la religión judía son una sola. Tienen sus variantes; englobarlas implica necesariamente la realización de un análisis superficial y demagógico.
También me llama la atención que este francés, muy pagado de sí mismo, en sus críticas hacia el monoteísmo las enfatice principalmente contra los musulmanes y los cristianos. Evita criticar a los judíos, sin duda, porque hubiera sido políticamente incorrecto. Por eso considero su supuesta actitud subversiva más bien como la de un francés con ínfulas de superioridad racial e intelectual, jacobino y retrógrada, que busca un apoyo racionalista para justificar el ataque a una cultura diferente a la suya.
Y es que considero un sumo error no considerar que el racionalismo radical es religioso y que las supuestas luces de la ilustración francesa degeneraron en un imperialismo cruel y asesino, que justificaba la esclavitud de los no franceses. ¿Y sobre esa religión que dice Onfray? Nada.
Por otra parte no se limita a desear el fin de la religión, sino a desear el fin de todos los valores cristianos. No concede ni un solo matiz de bondad a la ética judeocristiana. ¿No es eso una prueba irrefutable de su fundamentalismo y de su insensatez?
Y yo digo esto que soy ateo, que no creo en ningún Dios pero sí en los valores judeocristianos y musulmanes. Y, sobre todo, creo que propugnar por la desaparición de estos, implica un ataque grave contra la libertad de culto y la libertad de conciencia.
Onfray comete un craso error, al considerar que si la gente tiene religión es exclusivamente por ignorancia y que si no fueran ignorantes serían ateos y serían libres. Lo cual es mentira. Isaiah Berlin ha mostrado que esta concepción de libertad genera totalitarismos y resulta de hecho una agresión en contra de las libertades. La gente tiene religión porque así lo ha elegido. Y eso no debe combatirse a menos que se tenga un nulo respeto por las libertades civiles. El Estado debe ser laico, pero no ateo.
Pese a mis críticas, el libro no es totalmente malo. Contiene alguna información interesante. Además, como pudo observarse, se trata de un libro provocador, que ha tenido mucho éxito en librerías, y ya también hay otro par de libros que lo refutan, pero creo que son deficientes refutaciones, hechas desde la perspectiva religiosa. Desde el laicismo o desde el ateísmo creo que se pueden encontrar mejores propuestas como la filosofía de Comte-Sponville que se declara ateo fiel, o en Fernando Savater que casi idénticamente plantea la posibilidad de una fe sin Dios.

1 comentario:

El PringaCaras dijo...

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