17 dic. 2014

Teatralismo navideño sobre la felicidad

VENDEDOR: Todos somos vendedores y todos podemos ser felices si lo deseamos.

POLÍTICO: De acuerdo, es hora de superar los dolores y ser felices.

ACTIVISTA: La felicidad está en la lucha colectiva. Individualmente no somos nada. Para ser feliz, todos debemos luchar, resistir y oponernos.

GENTILHOMBREMASA: La felicidad está en la familia y no ser un encapuchado anarquista que no trabaja.

DOÑA ROSARIO: La felicidad está en cumplir los mandamientos de Dios que nos manda sufrir en este mundo corrupto dominado por el Maligno.

ANTONIO: Realmente yo soy una persona muy callada.

VENDEDOR: Mira, tú podrías ser feliz, basta con que te propongas cinco metas y socialices más de modo que convenzas a otras personas de que pueden ser felices.

ACTIVISTA: Si somos animales sociales, tenemos que ser felices en sociedad. Además la persona feliz carece de necesidades. Postergar la felicidad para cumplir con una meta, ya sea adquirir un coche o una casa, un título o un anillo de compromiso, eso no puede ser la felicidad.

GENTILHOMBRE: Por supuesto, antes de casarse hay que tener un ahorro, una casita o un departamento por lo menos, porque así deben de ser las cosas para poderle dar a los hijos lo que ellos necesiten.

ACTIVISTA: La televisión, el cine, los políticos nos han hecho pensar eso, pero no necesitamos de los bienes materiales para ser felices. En las sociedades desarrolladas hay montones de deprimidos. Vivimos en sociedades enajenadas, ése es el problema.

ANTONIO: Yo sigo sin ver cuál es el problema del que estamos hablando.

POLÍTICO: Es que no hay problemas, si los hubiere, yo ofrezco: escuchar propuestas, realizar reformas, atender y respetar las solicitudes que en su momento, sin violencia, por los cauces adecuados, la ciudadanía misma manifieste.

DOÑA ROSARIO: Efectivamente los bienes materiales no son la felicidad. Si me dejan leerles algo de la biblia, verán que está muy claro que la felicidad proviene de Dios solamente, él nos provee de la felicidad a través de las cosas, pero no hay que amar las cosas, sino amar a Dios.

ANTONIO: Quizá yo opinaría si comenzáramos por definir de qué estamos hablando.

ACTIVISTA: Estamos hablando de la propaganda del gobierno para despolitizar y desmovilizar los 
justos reclamos que todo el país está haciendo. Porque ya nos cansamos de tantas injusticias.

GENTILHOMBRE: Mira, el gobierno es un mal necesario. Lo que no está bien es que haya encapuchados que rompan vidrios o quemen puertas. Porque lo que todos queremos es paz y tranquilidad. La política ni nos va ni nos viene y no vamos a arreglar el mundo.

DOÑA ROSARIO: Miren, todas las personas que no acepten a Dios en su corazón, están equivocadas, la biblia lo dice y fue el mismísimo Dios quien inspiró la biblia, por eso no hay ningún error en ella. El mundo es del Demonio y meterse en política es meterse en cosas diabólicas.

POLÍTICA: He escuchado atentamente las posturas que han expresado, sin duda alguna, son muy respetables, por estas mismas razones les informo que mi partido y el gobierno del cual formo parte, estamos en la mejor disposición para continuar en el diálogo con ustedes que son el núcleo fundamental de la sociedad mexicana y que son muy corteses, amables, hospitalarios y seguramente si continuamos así, llegaremos al futuro.

ANTONIO: No, pus sí, pero no llegaremos a ningún punto.

ACTIVISTA: El punto es que somos mayoría los que estamos dispuestos a luchar por un gran cambio.

ANTONIO: Al menos en esta mesa somos minoría.

MESA: Y a mí ni siquiera me han preguntado.

VENDEDOR: Mira, mesa, tú también puedes ser feliz: tienes la capacidad en ti para ser una mesa de excelencia. Una mesa que brille en las reuniones, ponte metas puedes ser una gran mesa multifuncional, que sea a la vez de jardín y de noche, de café y de billar, qué sé yo, el cielo es el límite, el cambio está en ti.

GENTILHOMBRE: ¡Yo necesito una mesa así! Justo así, ¿en cuánto me la vendes? Me hace falta.

ACTIVISTA: Pues yo voy a quemar su mesa.

DOÑA ROSARIO: El fuego es cosa del diablo, miren les voy a leer algo…

MESA: ¡Ayúdeme! ¡No soy Cuauhtémoc, no me quemen las patas!

ANTONIO: Total, que no entendí cuál fue el maldito tema.

FELICIDAD: Como dijo Shopenhauer, cada cabeza es un mundo y una voluntad.

ANTONIO: ¿Eso lo dijo él?

FELICIDAD: Él o García Márquez, no me acuerdo bien.

ANTONIO: ¿La felicidad no tiene buena memoria?

FELICIDAD: No.

ANTONIO: Y es escasa de palabras…


FELICIDAD: Sí.

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