10 sept. 2009

Aprende a andar

Llevaba semanas sin hallar palabras
iba de un cansancio a otro
con sueños sucios y en desorden
gastando mis días
en la inversión inútil del deseo
por el miedo al tropiezo, vivía detenido
y detenido llegué a una calle
de inclinación pedregosa, doliente
detenido estuve un momento
sobre las piedras mirando
cómo está hundida
cómo está inmensa, plomiza y dura
la ciudad que sobrevivo.
Cómo fue fácil en ese instante
estar vivo y repasar las desgracias
mis comidas a solas, deshumanas
mis hojas en ruginoso blanco
mis visitas aplazadas al cementerio
por el miedo de hallar
en vez de un rostro, una tumba
y en lugar de una voz, el silencio
por el miedo de que mis recuerdos
enmudezcan más y más y más
ante una fecha, ante un nombre
enterrado para siempre.
Y quería huir del olvido estando inmóvil
con la mentira de la memoria quieta
pero sin darme cuenta, me movía
olvidaba, caminaba
con breves
pasos
y llevaba
semanas sin hallar palabras
recordando rostros ya casi mudos
en la galerías ingratas de mi mente
rostros que ya me habrán desechado
también de sus propias galerías
porque no hay memoria inmóvil
ni hay palabra que no camine al silencio
dejando duros senderos de piedras
porque se desmoronan
como cerros heridos
montones de palabras hacen el silencio.
¿Cómo seguir la vida, cómo dar otro paso
si se quiere la blandura, la quietud?
Con brevísimos pasos
me preguntaba esas cosas.
Entonces
en la misma calle que yo
en la misma tarde que yo
en ese siguiente momento
una niña dijo
“tengo miedo de caer”
y la madre respondió
“aprende a andar entre las pinches piedras”
Me gustó el consejo
para aventurarme a caminar
un poco más
entre las pinches piedras del silencio.

7 comentarios:

Ksiel Rodh dijo...

Aprendes a caminar en las piedras, opr que solo piedras encuantrs en tu camino.

Pero me han dicho de seres que desde que nacen caminas sobre lensos de seda y suaves senderos.

Y tambien he sabido de muchos que han dejado sus huesos en caminos pedregosos buscando caminos menos agresivos y más amables.

Jamas los encontrarón.

Por que Dios no hizo los mismo caminos para todos.

Anónimo dijo...

Tu manera de abordar el tema de lo difícil que es andar en esta vida de sufrimiento es muy poética, artística. Hay calidad y calidez en tu poema. Tu tema es intemporal, como lo es el sufrimiento y la soledad y ha sido manejado, en este poema, de manera moderna y por cierto muy conmovedora.

Antonio Rangel dijo...

Agradezco mucho esos comentarios. Modernidad y calidez son justamente las cosas a las que aspiro cuando escribo.

Aritum Bonitae dijo...

Amo tu palabra. Te quiero mucho :)

Escribe por siempre, por favor.

Atte, una fan despistada.

Jorge Gasca dijo...

Antonio:

Entra a Masacalli.

Saludos.

Antonio Rangel dijo...

Gracias, Ara... eres muy amable...

Jorge Gasca, también te agradezco mucho, ya vi Masacalli, quedó muy bien, saludos.

Aritum Bonitae dijo...

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