17 sept. 2007

Pero cola de pescado...

Me pregunto qué habrá sentido Rafael Lemus cuando escribió: "La literatura mexicana no tiene futuro". Recuerdo criticaba duramente a Élmer Mendoza, pero aclaraba bien que podía en su lugar colocar cualquier otro nombre. Supongo por eso que si hubiera reseñado Los minutos negros de Martín Solares sus criticas serían, incluso, más fuertes.
Se trata de una novela que anhela volverse best-seller gringo. Su base es el suspenso facilón y una prosa sencilla, populachera y descuidada, aun cuando no deja de ser sumamente artificiosa, que busca conseguir el entretenimiento del lector.
Se puede decir que Solares es uno más de los norteños, fascinado con el narcomundo. Aunque en su novela el héroe sea un policía honesto. Clasificarlo de esta manera, sin duda, significa que no hay necesidad de leerlo. Es prescindible porque es como otros. Los minutos negros que promete no son más interesantes que cualesquier película de Mario Almada.
A pesar de que él sostenga que no quiere hacer novela de denuncia, en su novela denuncia las viejas mañas operativas de la dictadura priísta. Describe a un chambeador alcalde de izquierda. E introduce nombres verdaderos con otros deformados: Rigo Tovar, el Negro Durazo, Quiroz Cuarón, B. Traven, Echevarreta (No Echeverría), y otros. ¿Y por qué lo hace? Decorado retro, ha dicho Hugo Hiriart. Excesos inconoclastas, diría yo. La perversa influencia de la televisión va convirtiendo a la narrativa mexicana en un conglomerado de imágenes icónicas. Narrativa pop, o peor aún, narrativa tropi-pop borderline.
La esperanza, yo sé que siempre es malo tener esperanzas, es que Martín Solares es joven, tiene 37 años, aún podría escribir, si cuidadosamente lo hace, una buena obra. Yo pienso darle otra oportunidad dentro de veinte años si no muero antes o él muere, nunca se sabe.
Hoy lo conoceré y tal vez cambie mi opinión. Tal vez me agradezca en su próximo libro. ¡Le agradece a más de 100 personas! ¡Yo ni siquiera conozco a 100 personas!

2 comentarios:

Latamoderna dijo...

¿Y la cola de pescado?

¿No conoces a más de 100 personas? ¡Claro que sí! Nada más en tu prepa ¿cuántas había? Al menos de vista. Y tu familia, los primos, los hijos de los primos, los amigos de los amigos, los primos de los amigos... ¿que no? Será que mi familia es muy grande...

Numen dijo...

Hola Antonio. Zas! ¿Cómo está Usted? Siento no haberte respondido. Oye,seguimos con los de la revista y ya tengo trabajos de UPIBI, luego te los mando.

Por cierto, la caverna nos extraña mucho... yo también te extraño :)

Besos!!