3 feb. 2010

Te deseo

Deseo nombrar tu nombre
ante las persianas del sol
o decir cada noche tu nombre
como una hoja tibia
en el umbral del sueño
Deseo los rumores
de tus silencios, de tus quietudes
deseo
tus voces crecientes
deseo que desees mi deseo
yo no podría imaginar
desvanecido
tu nombre
qué ojos tendría sin tus ojos
qué durezas sin tus suavidades
qué marchituras sin tus auges
y ha de suceder
como las absurdas ansiedades
la cisura
y deseo que me sigas
que sigamos
deseo la debilidad de la muerte
deseo tu vida

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"la cisura", triste palabra.

Me gustó muchísimo tu poema. A veces me pregunto si los poetas expresan lo que sienten ellos o interpretan, por empatía, lo que otros sienten y no pueden decir. ¿Es el poeta un "traductor" de las emociones de los que no pueden expresarse? ¿Expresa este poema tu propia emoción? ¿Sale del corazón o de la mente?

En fin son preguntas que me he hecho a través del tiempo y quizás tú, como poeta, puedas responder a una persona que no es poeta.

Un abrazo

Bal

Antonio Rangel dijo...

O poeta e um fingidor... ya sabes lo que dice Pessoa. Ni siquiera los poetas pueden expresar las emociones cabalmente. Los cursos y discursos del corazón no tienen gramática ni arte poética. Se escriben con la mente los poemas. Lo cual significa que se quedan cortos y que el poeta siente mucho más de lo que consigue expresar... mucho más... pero no se puede decirlo todo...